The third edition of the Granada Cines del Sur Festival

The third edition of the Granada Cines del Sur Festival, seen by film critic Aruna Vasudev

Originally published in The Asian Age newspaper, New Delhi, on August 2, 2009

Cines del Sur is the name that the magical city of Granada, in the south of Spain, decided to give to its film festival three years ago. The organization has been of such caliber that the festival has become consolidated and has taken its own place among the large number of well-established festivals in the world.

Why ‘Cines del Sur’? In part, because of its own history: Granada lived for six hundred years under the rule of the Muslims and the Alhambra, its magnificent palace, of indescribable beauty, is very close to the center of the city, so the links are still evident. On the other hand, we have Morocco, just a few kilometers across the sea. However, it was fundamentally an idea of ​​the creators of the festival. They chose the Cines del Sur, as they argue, “because of the beauty of each of the regions, the secrets of the history of each country, the musicality of distant places, the dramas of other worlds…”

Not satisfied with only showing cinema, the Festival tries to vividly recreate these three regions of the South with different events that complement it.

For the second consecutive time, this year a specific program was held for schools in order to encourage students to develop a critical eye and foster not only critical thinking about the images they see, but also the values ​​and cultures that they reflect; think interculturally as well as cinematographically.

AulaSur, as this program is called, tries to “offer young people a vision of other realities that are part of our contemporary world…”.

They, like the large number of visitors to the Festival, whether from Granada or elsewhere, were able to enjoy a Chinese photographic exhibition, which was divided into four sections and made by Zhang Yuan, as well as a video clip by Cui Jian, perhaps the first video clip made in China, in 1991. The photographs taken from Zhang Yuan’s short film range from the images of Tiananmen Square to the sex change operation of one of its actors, between which there are seven years of difference. Yuan wrote that with this exhibition he hoped to “put the moving images of my films into snapshots, one by one, and document the days we will never forget.”

We can point out two more exhibitions: Abandoned Spaces, by Dalia Khamissy, about places in Lebanon -houses, buildings, mosques-, all of them invaded by the war and later abandoned; Finally, cinematographic images were present in art galleries and museums thanks to the works of the Argentine David Lamelas, considered one of the first post-national artists.

It is impressive what the mind can absorb, the time there is for all this in addition to the movies and, of course, the large number of museums, churches, squares, cafes, restaurants, the beautiful streets to get lost in, the Alhambra, where one never get tired of coming back…

There is a huge range of activities at Cines del Sur!

The Festival also featured four audiovisual workshops: animation, by the Andalusian filmmaker Rocío Huertas; another for interpretation and another for video creation, the latter in charge of the Egyptian Amal Ramsis, filmmaker, journalist, editor and Arabic-Spanish translator.

As if that were not enough, the third meeting of the Southern Film Festivals also took place, another initiative of the Granada Film Festival, which aims to bring together all the festivals of the South (the Trivandrum Film Festival -Kerala- is a member founder of SFF), as well as a co-production meeting for Andalusian and international producers and directors.

Shivajee Chandrabhushan, whose film Frozen won the Best Director Award and the Audience Award at the last edition of Cines del Sur, returned this year to attend this meeting with his new project, which is already well advanced. He collected this year’s Audience Award, which went to the animated film $9.99, by Tatia Rosenthal, who was unable to attend the delivery. In a beautiful speech, Chandrabhushan said that filmmakers have to accept their responsibility in this fractured world. The top prize went to The Other Bank, a powerful and emotional film directed by Georgian George Ovashvili.

Another notable aspect of this festival is the publication of at least two major books in a bilingual Spanish-English edition. This year, one of them was dedicated to Souleymane Cissé, the Malian director who managed to put African cinema on the international scene for the first time thanks to the Jury Prize won at Cannes in 1987 with Brightness. Cissé was also in Bombay, at the International Film Festival of India, in the nineties, although unfortunately he has not visited us again. Under the

Original article:

Publicada originalmente en el diario  The Asian Age, de Nueva Delhi, el 2 de agosto de 2009

Cines del Sur es el nombre que la ciudad mágica de Granada, en el sur de España, decidió  dar a su festival de cine hace tres años. La organización ha sido de tal calibre que el festival se ha consolidado y se ha hecho con un lugar propio entre el gran número de festivales bien establecidos que hay en el mundo.

¿Por qué ‘Cines del Sur’? En parte, por su propia historia: Granada vivió durante seiscientos años bajo el gobierno de los musulmanes y la Alhambra, su magnífico palacio, de una belleza indescriptible, está muy cerca del centro de la ciudad, de modo que los vínculos siguen patentes. Por otro lado, tenemos Marruecos, a tan sólo algunos kilómetros al otro lado del mar. Sin embargo, fue fundamentalmente una idea de los creadores del festival. Eligieron los Cines del Sur, como argumentan, “por la belleza de cada una de las regiones, los secretos de la historia de cada país, la musicalidad de lugares lejanos, los dramas de otros mundos…”

No satisfechos con mostrar únicamente cine, el Festival trata de recrear vivamente estas tres regiones del Sur con diferentes eventos que lo complementan.

Por segunda vez consecutiva, este año tuvo lugar un programa específico para los colegios con el fin de animar a los estudiantes a desarrollar un ojo crítico y potenciar no sólo un pensamiento crítico en torno a las imágenes que ven, sino también los valores y culturas que éstas reflejan; pensar de manera intercultural tanto como cinematográfica.

AulaSur, como se denomina este programa, trata de “ofrecer a los jóvenes una visión de otras realidades que forman parte de nuestro mundo contemporáneo…”.

Ellos, al igual que el gran número de visitantes del Festival, ya fueran de Granada u otros lugares, pudieron disfrutar de una exposición fotográfica china, que estaba dividida en cuatro secciones y realizada por Zhang Yuan, así como un videoclip de Cui Jian, quizás el primer videoclip realizado en China, en 1991. Las fotografías extraídas del cortometraje de Zhang Yuan van desde las imágenes de la Plaza de Tiananmen hasta la operación de cambio de sexo de uno de sus actores, entre las cuales hay siete años de diferencia. Yuan escribió que con esta exposición esperaba “poner las imágenes en movimiento de mis películas en instantáneas, una a una, y documentar los días que jamás olvidaremos”.

Podemos señalar dos exposiciones más: Espacios abandonados, de Dalia Khamissy, sobre lugares de Líbano -casas, edificios, mezquitas-, todos ellos invadidos por la guerra y posteriormente abandonados; finalmente, las imágenes cinematográficas estuvieron presentes en salas de arte y museos gracias a las obras del argentino David Lamelas, considerado como uno de los primeros artistas post-nacionales.

Es impresionante lo que la mente puede absorber, el tiempo que hay para todo esto además de las películas y, por supuesto, la gran cantidad de museos, iglesias, plazas, cafés, restaurantes, las hermosas calles para perderse, la Alhambra, adonde uno no se cansa de volver…

¡Hay un abanico de actividades enorme en Cines del Sur!.

El Festival también contó con cuatro talleres audiovisuales: de animación, a cargo de la realizadora andaluza Rocío Huertas; otro de interpretación y otro de video creación, este último a cargo de la egipcia Amal Ramsis, realizadora, periodista, editora y traductora de árabe-español .

Por si ello no fuera suficiente, también tuvo lugar el tercer encuentro de Southern Film Festivals, otra iniciativa del Festival de Cine de Granada, que tiene como fin reunir a todos los festivales del Sur (el Festival de Cine de Trivandrum -Kerala- es miembro fundador de SFF), así como un encuentro de coproducción para productores y realizadores andaluces e internacionales.

Shivajee Chandrabhushan, cuya película Frozen obtuvo el Premio al Mejor Director y el Premio del Público en la pasada edición de Cines del Sur, volvió este año para asistir a este encuentro con su nuevo proyecto, que ya está muy avanzado. Él recogió el Premio del Público de este año, que fue para el film de animación $9.99, de Tatia Rosenthal, quien no pudo asistir a la entrega. En un discurso precioso, Chandrabhushan dijo que los realizadores han de aceptar su responsabilidad en este mundo fracturado. El premio mayor fue para The Other Bank, una película potente y llena de emociones, a cargo del georgiano George Ovashvili.

Otro aspecto destacable de este festival son las publicaciones de al menos dos libros de envergadura en edición bilingüe español-inglés. Este año, una de ellas estuvo dedicada a Souleymane Cissé, el director mali ense que consiguió poner el cine africano en la escena internacional por primera vez gracias al Premio del Jurado obtenido en Cannes en 1987 con Brightness. Cissé estuvo también en Bombay, en el Festival Internacional de Cine de India, en los años noventa, aunque desgraciadamente no nos ha vuelto a visitar. Bajo el título ‘Souleymane Cissé: con los ojos de la eternidad’, este libro es el primer monográfico publicado sobre un hombre extraordinario, a quien el Festival rendía homenaje en esta ocasión. La otra publicación versa sobre un tema que contó con una sección paralela en el festival, los cineastas extranjeros en el cine cubano de los sesenta, bajo el título Intrusos en el paraíso. El libro se centra en la Revolución Cubana vista desde los ojos de realizadores extranjeros.

Había películas por todas partes, con una variedad difícil de lograr.

Las proyecciones eran muy especiales, ya que a medida que llegaba la noche pasaban de las salas al aire libre. Había dos proyecciones cada noche: una en el gran pórtico de la Catedral, en el centro de Granada, y la otra frente a los muros de la Alhambra, donde también tuvieron lugar las ceremonias de apertura y de clausura. El éxito de taquilla taiwanés, Cape No. 7 inauguró el Festival, mientras que la cinta mexicana de tinte político Arráncame la vida, fue la que lo clausuró.

Aparte de la sección oficial a concurso -que contaba con tres miembros del jurado provenientes de los tres continentes del Sur y uno de Italia-, y el Premio Netpac (otorgado por primera vez en el marco de este Festival como reconocimiento a esta organización, que tan diligentemente ha promovido el cine asiático, tanto en Asia como en el resto del mundo), la edición de este año incluyó secciones de películas sobre andaluces y el Sur, una sección mediterránea (Mediterráneos ) y una sección fascinante sobre Nollywood, el fenómeno en formato vídeo de Nigeria, que se ha convertido en una excelente muestra de la cultura popular africana y que ha dado un nuevo ímpetu a los realizadores africanos. Es un poco como el fenómeno que se está dando en India, en Malegaon, pero a un nivel panafricano.

Hubo una mesa redonda sobre Nollywood, en la que participó Peace Anyiam-Fiberesima, fundadora y presidenta de la Academia del Cine Africano. Peace fue también miembro del Jurado del Festival junto con la actriz jordana Rana Sultan, Aruna Vasudev de India, el italiano Leonardo de Franceschi, que imparte clases de cine en la Universidad Roma Tres, y Arturo Ripstein como presidente del Jurado, el realizador más conocido y respetado en este momento.

El hecho de conformar un jurado tan ecléctico provocó que los debates fueran largos, arduos, densos en los argumentos y  fascinantes al mismo tiempo, ya que cada uno de los miembros del Jurado aportó sus conocimientos y experiencia de sus respectivos países y regiones, no necesariamente de su conocimiento de las cinematografías de otras regiones. Es un riesgo profesional el configurar un jurado para valorar películas no tan conocidas entre el público como las europeas o estadounidenses.

Esto es precisamente lo que el Festival de Cine de Granada trata de cambiar, reuniendo a gente del cine de las tres regiones para que se familiaricen con sus respectivas cinematografías.

Este intento por sí solo nos da una mayor conciencia de la obsesión que aún tenemos por Occidente en estos tres continentes, así como de la necesidad de realizar un esfuerzo coordinado por superarla.

Aruna Vasudev es una ilustre crítica de cine que ha formado parte de jurados de los principales festivales de cine de todo el mundo.

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